lunes, 31 de mayo de 2010

Don Bartolomé Firpo y la donación de un terreno fuera del pueblo para la construcción de la iglesia parroquial (1906) ¿Otro pueblo?

Carta autógrafa del Señor Bartolomé Firpo ofreciendo un terreno en la localidad que lleva su nombre (¿?) al Sr. Obispo Zenón Bustos, el que al dorso pregunta al Párroco la coveniencia.


Dorso de la carta con la consulta del obispo, y la respuesta positiva del P. Lindor Ferreyra, a condición.


Carta autógrafa del P. Lindor Ferreyra desaconsejando el lugar donado por estar fuera del pueblo de Pozo dell Molle.

Un dato totalmente curioso, y según creo nadie en Pozo del Molle lo sabe, por la averiguaciones
que he hecho a gente de cierta competencia, por lo menos en estos tiempos, es que un tal Señor Bartolomé Firpo donó un solar bastante grande al obispado de Córdoba en 1906, sobre calle nº 6, manzana 29, lotes 2, 3, 7 y 8, en un total de 5.000 metros cuadrados, en dónde en carta con fecha 26 de setiembre de 1906 es ofrecido primeramente a Mons. Dr. Zenón Bustos para la construcción “en el pueblo que lleva mi nombre” en la estación Pozo del Molle, y frente a la plaza, según dice el mismo escrito. Se agrega en la carta que la construcción de la Iglesia y el mantenimiento del cura que se asigne sería de la propia cuenta del donante. Firman Sr. Bartolomé Firpo y Manuel Masso.
En la misma carta, al final con letra autógrafa del secretario de Mons. Bustos se lee “Córdoba octubre 5 de 1906, Pase informe al Sr. Cura y Vicario sobre la conveniencia de la Iglesia que se proyecta. Por mandato de SSI. Firma E.R. Pereyra, secretario.
La nota ciertamente fue enviada al gran párroco de la Real Villa del Rosario, don Lindor Ferreyra, que atendía espiritualmente una gran zona, hasta estos pequeños parajes que se estaban aglomerando en torno a la estación del tren.
En la misma misiva el Sr. Párroco responde al obispo diciendo con fecha 29 de octubre de 1906 “El infrascrito cree que conviene la construcción de dicha capilla, que se debe recibir la donación del terreno ofrecido, a condición de someter los planos a consideración de Su Ilustrísima el Sr. Obispo diocesano. Firma don Lindor Ferreyra.
El P. Ferreyra era ya avezado cura párroco que tenía una experiencia exquisita en estas cosas, y con buen criterio sugiere la aceptación de la donación, pero con condición de someter a estudio los planos. Quizá ya intuía que algo no andaba bien. Y por algo sería… un pueblo que todavía casi no existía, ni estaba totalmente demarcado, y a tanta distancia de la sede parroquial, el párroco no podía menos que aconsejar al obispo asesorarse bien del lugar que ocupaba el terreno ofrecido por el Sr. Firpo.
Total y cuestión que la cosa no termina allí, puesto que tengo ante mí una cata del 16 de mayo de 1909, en dónde don Lindor le dice al obispo “estando trabajando por la construcción de la Iglesia de Pozo del Molle, encuentro que el lugar que se ha donado es inaceptable porque está enteramente fuera de la población”.
¿No era que estaba delante de la plaza? ¿De que plaza entonces? ¿Será que la demarcación de Firpo no era correcta? ¿Es que se trata de un pueblo proyectado por Firpo en otro lugar que no es el actual?
Bueno, la cuestión es que don Lindor comunica en la misma que hay un terreno ofrecido en el centro de la población, frente a la plaza y con mejores elementos para la obra. Pide al obispo permiso para aceptar y confeccionar boleto de donación y plantar la piedra fundamental, mientras se acopiaba material, y luego la confección del plano, para pasarlo a vista del obispo.
Acota el cura párroco que no se debe tardar debido al entusiasmo de la gente del lugar, y que no puede él viajar seguido a Córdoba, que a vuelta de correo, y antes que viaje a La Rioja, le de contestación. Aquí es bueno recordar que el obispado de Córdoba tenía unos límites muy distintos a lo que es hoy la provincia eclesiástica, abarcaba la provincia de La Rioja.
Habla de un cierto entendimiento entre el Sr. Brethur y Cabanillas, al que agrega que “no puedo arreglarme sólo con tres gringos, estoy a la espera de contar con algún misionero, y hasta que encuentre un criollo”.
Al margen de la carta con letra de curia se agrega “El terreno de Firpo ha sido donado y está escriturado”.
Hasta aquí, no se dice quién sería el donante del nuevo terreno en vista del P. Ferreyra (que luego en otros documentos se da cuenta que será la Sra. de Berdán).
Una carta con membrete “Carlos Gamot, Farmacia San Antonio, Pozo del Molle FCSF, CAPILLA SAN ANTONIO”, se dirige al secretario del obispo Zenón, don Eduardo Ferreyra, fechado el 14 de septiembre de 1909 avisando que con esa misma fecha el ha sido solicitado un sacerdote para las fiestas del pueblo, del 28, 29 y 30 al P. Lindor Ferreyra, dónde piden que tenga la bondad de favorecer la solicitud hecha al párroco, porque hacía más de un año que no tenían sacerdote: “Quedando una cantidad de gente sin el precioso auxilio de la religión”. Firman al pie don Sr. Noriega (Presidente) y el Sr. Carlos Gómez (no se nota bien si es este el apellido, pero en calidad de Vicepresidente). No se, ni hay datos que sea una comisión pro capilla, pero quizá muy probablemente. ¿Esta carta pertenece a Pozo del Molle? ¿O quizá sea de San Antonio de Litín? No se puede saber con estos elementos históricos.
La historia sigue con una misiva de fecha 20 de julio de 1910 del Sr. Firpo dónde dice “Que el terreno donado por mí, á esa Diocesis, ubicado en el Pueblo de mi nombre, en Estación Pozo del Molle, del F.C de V.M. a S. Francisco; con objeto de construirse una Yglesia, y puesto que S.S. ha dispuesto dejarlo sin efecto; pídole quiera hacerme la devolución de dicho terreno. Por lo tanto ruego a S.S quiera impartir las órdnes necesarias para que se me escriture nuevamente el terreno citado. Dios guarde á Vd. Firma B. Firpo.
Es de pensar que a esta altura de 1910 ya estaba en construcción la Iglesia actual de una sola nave según he oído por comentarios, y que decepcionado el Sr. Firpo, que pretendía según se ve el pueblo llevase su nombre, pide la devolución con título de su donación.
Perlita de la historia del pueblo y la iglesia mollense.

domingo, 30 de mayo de 2010

¿Porqué los Vía Crucis eran erigidos por los franciscanos?



Habiendo pasado ya por varias parroquias, siempre en la sacristía hay un cuadrito que contiene el acta de erección del Vía Crucis, y en todos los casos he notado que han sido firmados por frailes franciscanos los que estaban encargados de ese menester, averigué un poco. He aquí la historia.


Vía Crucis" en latín o "Camino de la Cruz". Se trata de un camino de oración que busca adentrarnos en la meditación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su camino al Calvario. El camino se representa con una serie de imágenes de la Pasión o "Estaciones" correspondientes a incidentes particulares que Jesús sufrió por nuestra salvación.
Las imágenes pueden ser pinturas o esculturas. Algunas representaciones son grandes obras de arte inspiradas por Dios para suscitar mayor comprensión del amor de Jesucristo y movernos a la conversión. Entre éstas se destacan las de la catedral de Antwerp en Bélgica y las del Santuario de Lourdes en Francia.
Las estaciones generalmente se colocan en intervalos en las paredes de la iglesia o en lugares reservados para la oración. Los santuarios, casas de retiros y otros lugares de oración suelen tener estaciones de la cruz en un terreno cercano. En los monasterios generalmente se encuentran en el claustro.
La erección y uso de las Estaciones se generalizaron al final del siglo XVII. Al principio el número de Estaciones variaba pero se estandarizó en las catorce.
La finalidad de las Estaciones es ayudar a unirse a Nuestro Señor haciendo una peregrinación espiritual a la Tierra Santa, a los momentos mas señalados de su Pasión y muerte redentora. Se pasa de Estación en Estación meditando ciertas oraciones. Varios santos, entre ellos San Alfonso Ligorio, Doctor de la Iglesia, han escrito meditaciones para cada estación. También podemos añadir las nuestras. Es tradición, cuando las Estaciones se hacen en público, cantar una estrofa del "Stabat Mater" mientras se pasa de una estación a la otra.
La costumbre de rezar las Estaciones de la Cruz posiblemente comenzó en Jerusalén.


Ciertos lugares de La Vía Dolorosa (aunque no se llamó así antes del siglo XVI), fueron reverentemente marcados desde los primeros siglos. Hacer allí las Estaciones de la Cruz se convirtió en la meta de muchos peregrinos desde la época del emperador Constantino (Siglo IV).
Según la tradición, la Santísima Virgen visitaba diariamente las Estaciones originales y el Padre de la Iglesia, San Jerónimo, nos habla ya de multitud de peregrinos de todos los países que visitaban los lugares santos en su tiempo. Sin embargo, no existe prueba de una forma fija para esta devoción en los primeros siglos.
Desde el siglo doce los peregrinos escriben sobre la "Vía Sacra", como una ruta por la que pasaban recordando la Pasión. No sabemos cuando surgieron las Estaciones según las conocemos hoy, ni cuando se les comenzó a conceder indulgencias pero probablemente fueron los Franciscanos los primeros en establecer el Vía Crucis ya que a ellos se les concedió en 1342 la custodia de los lugares mas preciados de Tierra Santa. Tampoco está claro en que dirección se recorrían ya que, según parece, hasta el siglo XV muchos lo hacían comenzando en el Monte Calvario y retrocediendo hasta la casa de Pilato.
Ferraris menciona las siguientes Estaciones con indulgencias: 1) El lugar donde Jesús se encuentra con su Madre. 2) Donde Jesús habló con las mujeres de Jerusalén. 3) Donde se encontró con Simón Cirineo. 4) Donde los soldados se sortean Sus vestiduras. 5) Donde fue crucificado. 6) La casa de Pilato. 7) El Santo Sepulcro.
Muchos peregrinos no podían ir a Tierra Santa ya sea por la distancia y difíciles comunicaciones, ya sea por las invasiones de los musulmanes que por siglos dominaron esas tierras y perseguían a los cristianos. Así creció la necesidad de representar la Tierra Santa en otros lugares mas asequibles e ir a ellos en peregrinación. En varios lugares de Europa se construyeron representaciones de los mas importantes santuarios de Jerusalén.
En los siglos XV y XVI se erigieron Estaciones en diferentes partes de Europa. El Beato Alvarez (m.1420), que en su regreso de Tierra Santa, construyó una serie de pequeñas capillas en el convento dominico de Córdoba en las que se pintaron las principales escenas de la Pasión en forma de estaciones. Por la misma época, la Beata Eustochia, clarisa, construyó Estaciones similares en su convento en Messina. Hay otros ejemplos. Sin embargo, la primera vez que se conoce el uso de la palabra "Estaciones" siendo utilizada en el sentido actual del Vía Crucis se encuentra en la narración del peregrino inglés Guillermo Wey sobre sus visitas a la Tierra Santa en 1458 y en 1462. Wey ya menciona catorce estaciones, pero solo cinco de ellas corresponden a las que se usan hoy día, mientras que siete solo remotamente se refieren a la Pasión.
Por la dificultad creciente de visitar la Tierra Santa bajo dominio musulmán, las Estaciones de la Cruz y diferentes manuales para rezar en ellas se difundieron por Europa. Las Estaciones tal como las conocemos hoy fueron aparentemente influenciadas por el libro "Jerusalén sicut Christi tempore floruit" escrito por un tal Adrichomius en 1584. En este libro el Vía Crucis tiene doce estaciones y estas corresponden exactamente a nuestras primeras doce. Parece entonces que Vía Crucis, como lo conocemos hoy surge de las representaciones procedentes de Europa.
Pocas de las Estaciones en los tiempos medievales mencionan la segunda (Jesús carga con la cruz) ni la décima (Jesús es despojado de sus vestiduras). Por otro lado algunas que hoy no aparecen eran antes mas comunes. Entre estas, el balcón desde donde Pilato pronunció Ecce Homo (he aquí al hombre).
En el año 1837, la Sagrada Congregación para las Indulgencias precisó que aunque no había obligación, es mas apropiado que las estaciones comiencen en el lado en que se proclama el Evangelio. Pero esto puede variar según la estructura de la iglesia y la posición de las imágenes en las Estaciones. La procesión debe seguir a Cristo mas bien que encontrarse de frente con El.
Comprendiendo la dificultad de peregrinar a la Tierra Santa, el papa Inocente XI en 1686 concedió a los franciscanos el derecho de erigir Estaciones en sus iglesias y declaró que todas las indulgencias anteriormente obtenidas por devotamente visitar los lugares de la Pasión del Señor en Tierra Santa las podían en adelante ganar los franciscanos y otros afiliados a la orden haciendo las Estaciones de la Cruz en sus propias iglesias según la forma acostumbrada. Inocente XII confirmó este privilegio en 1694 y Benedicto XIII en 1726 lo extendió a todos los fieles.


En 1731 Clemente XII lo extendió aun mas permitiendo las indulgencias en todas las iglesias siempre que las Estaciones fueran erigidas por un padre franciscano con la sanción del ordinario (obispo local). Al mismo tiempo definitivamente fijó en catorce el número de Estaciones. Benedicto XIV en 1742 exhortó a todos los sacerdotes a enriquecer sus iglesias con el rico tesoro de las Estaciones de la Cruz. En 1857 los obispos de Inglaterra recibieron facultades de la Santa Cede para erigir ellos mismos las Estaciones con indulgencias cuando no hubiesen franciscanos. En 1862 se quitó esta última restricción y los obispos obtuvieron permiso para erigir las Estaciones ya sea personalmente o por delegación siempre que fuese dentro de su diócesis.
INDULGENCIAS
Las instrucciones de la Sagrada Congregación, aprobadas por el papa Clemente XII en 1731, prohiben especificar que o cuantas indulgencias pueden ganarse con las Estaciones de la Cruz. En 1773 Clemente XIV concedió la misma indulgencia, bajo ciertas circunstancias, a los crucifijos bendecidos para el rezo de las Estaciones, para el uso de los enfermos, los que están en el mar, en prisión u otros impedidos de hacer las Estaciones en la iglesia. La condición es que sostengan el crucifijo en sus manos mientras rezan Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria un número determinado de veces. Estos crucifijos especiales no pueden venderse, prestarse ni regalarse sin perder las indulgencias ya que son propias para personas en situaciones especiales.
Se concede indulgencia plenaria a los fieles cristianos que devotamente hacen las Estaciones de la Cruz.
El ejercicio devoto de las Estaciones de la Cruz ayuda a renovar nuestro recuerdo de los sufrimientos de Cristo en su camino desde el praetorium de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el Monte Calvario, donde por nuestra salvación murió en la cruz.
Las normas para obtener estas indulgencias plenarias son:
1. Deben hacerse ante Estaciones de la Cruz erigidas según la ley.
2. Deben haber catorce cruces. Para ayudar en la devoción estas cruces están normalmente adjuntas a catorce imágenes o tablas representando las estaciones de Jerusalén.
3. Las Estaciones consisten en catorce piadosas lecturas con oraciones vocales. Pero para hacer estos ejercicios solo se requiere que se medite devotamente la pasión y muerte del Señor. No se requiere la meditación de cada misterio de las estaciones.
4. El movimiento de una Estación a la otra. Si no es posible a todos los presente hacer este movimiento sin causar desorden al hacerse las Estaciones públicamente, es suficiente que la persona que lo dirige se mueva de Estación a Estación mientras los otros permanecen en su lugar.
5. Las personas que están legítimamente impedidas de satisfacer los requisitos anteriormente indicados, pueden obtener indulgencias si al menos pasan algún tiempo, por ejemplo, quince minutos en la lectura devota y la meditación de la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.
Los requisitos de arriba son necesarios para obtener las indulgencias, pero siempre que se hacen las Estaciones con devoción en cualquier lugar, ya sea públicamente o en privado, se obtendrán muchas gracias. Claro que deben hacerse de corazón, con sincera intención de conversión.


Sabiendo esto, respondemos porqué al igual que en otros lugares también Pozo del Molle y Los Zorros es un franciscano el que erigió el Vía Crucis parroquial.


Fuente: La fuente principal para los datos históricos procede del artículo de G. Cyprian Alston de la Catholic Encyclopedia, copyright © 1913 por Encyclopedia Press, Inc.


Erección canónica del Vía Crucis de la Parroquia de Pozo del Molle y Los Zorros




Es verdad que el derecho de 1917 era sumamente detallista y se había tornado incluso difícil de aplicar, pero lo cierto es que el Cura Párroco, o el Vicario Ecónomo a cargo de una sede, inlcuso de aquellas capillas que atendiera, no podía innovar nada dentro del recinto sagrado sin el permiso conveniente del obispo diocesano, que en muchos casos era denegado. Esto aseguraba que el criterio de cambios, aún cuando fueran muy píos estaba vigilado seriamente- lo que hacía que las cosas sagradas no fueran alteradas o se ingresaran reliquias, imágenes etc. contrarias al sentir de la fe, y se cumpliera la estricta observancia de las normas del culto del momento.


Prueba de ello está en que tanto en Pozo del Molle, como en Los Zorros, hay constancia en el archivo parroquial, de la erección canónica del Vía Crucis, el primero fue erigido el 24 de junio de 1943 y el segundo el 24 de noviembre de 1951. Estaría bien recordar que en esto mucho tenía que ver la orden de los franciscanos menores que tenían el privilegio apostólico de poder hacerlo, aún así, el permiso del diocesano era necesario, y sino pruebas al canto.


Los textos son los siguientes:

Erección del Vía Crucis

En uso de la delegación que he recibido de mi superior, Rvdo. Padre Luis Casado, yo el infrascripto ha erigido el Vía Crucis en la Iglesia parroquial del Corazón de María de Pozo del Molle según las reglas previstas por la Sagrada Congregación de Indulgencias del 10 de mayo de 1742, con las indulgencias que le son anexas, las cuales podrán ganar todos los fieles que devotamente lo visitasen.


En fe de lo cual libro el prsente testimonio que firmo y sello en Pozo del Molle a 24 de junio de 1943.
Firma autógrafa Fr. Ramón Moyano o.f.m
(nota al pie a máquina color rojo) Hay constancia en la Curia Arzobispal Nº. prot. 846/43

Arquidiócesis de Córdoba
República Argentina

Por las presentes letrqas hacemos constar que el día veintitrés del corriente mes y año, hemos procedido a la erección canónica del "Vía Crucis" en la capilla filial de "Los Zorros".
Pozo del Molle, veinticuatro de noviembre de mil novecientos cincuenta y uno.
Firma autógrafa Ramón J. Castellano
Obispo de Flaviade y auxiliar de Córdoba
Sello: Raymundus J. Castellano Episcopus Flavianen et auxiliaris Cordubem

sábado, 29 de mayo de 2010

Guión Solemnidad de la Santísima Trinidad (30.V.2010)


DOMINGO 30 DE MAYO DE 2010
SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD



PREPARACIÓN:
Antes de la salida del celebrante
.

El pasado domingo, con la celebración de Pentecostés, hemos terminado la gran celebración festiva del Misterio Pascual de Cristo. Entramos de nuevo en el camino ordinario de las celebraciones dominicales, y lo reemprendemos con este domingo que nos presenta aquello que constituye la trama de nuestra vida cristiana: "Hoy la Iglesia celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad, que presenta a nuestra contemplación orante el misterio de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo".

1ª. LECTURA: (Pr 8, 22-31)

Los sabios de Israel hablaban de la obra amorosa de Dios que crea el mundo y salva a su pueblo. Decían que en esta obra de amor los acompañaba la Sabiduría, que sabemos es como una figura de Jesucristo, porque por Él, Dios nos ha manifestado su amor.


SALMO RESPONSORIAL(8, 4-9) R. ¡Señor, nuestro Dios,
qué admirable es tu Nombre en toda la tierra!

2ª. LECTURA: (Rm 5, 1-5)

Lo que el Antiguo Testamento nos anunciaba sólo en figura, san Pablo nos lo va a anunciar ahora como una gozosa realidad, en un cántico a la salvación que Dios nos ha dado.

EVANGELIO: (Jn 16, 12-15)

En la proclamación del santo Evangelio, Jesús va a anunciarnos ahora la obra salvadora de Dios, que continúa cada día en nosotros. Aclamémoslo en su palabra cantando el Aleluya.

ORACIÓN DE LOS FIELES:

GUÍA:
A cada una de las intenciones responderemos orando:

"PADRE, ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN"


1. Padre, te pedimos por la Santa Iglesia y el Santo Padre, para que siempre recibamos por ellos, la gracia de Jesucristo, el amor del Padre y el don del Espíritu Santo que producirán en nosotros la esperanza que no defrauda, oremos...

2. Padre, te pedimos por nuestra Iglesia diocesana, para que en esta fiesta de la Santísima Trinidad, nuestro propósito sea un propósito sencillo y nada misterioso: intentar amar a Dios y al prójimo con el amor que Jesús, oremos...

3. Padre, te pedimos por nuestra Patria, para que todos los que la habitamos, confesándote como único Dios en tres Personas, vivamos en la fe, en la esperanza y en el amor, oremos...

4. Padre, te pedimos por todos los enfermos, por los que sufren, los que están fuera de sus hogares, para que encuentren en nosotros una mano tendida que les ayude en sus necesidades, oremos...

5. Padre, te pedimos por toda nuestra comunidad, para que no sólo recemos al Dios Trino, sino que vivamos trinitariamente, en comunión de fe y amor con todo, oremos...

6. Por todos nuestros misioneros parroquiales, por su valiosa colaboración a Cristo y la Iglesia, oremos…

7. Por los socios, amigos, colaboradores de la parroquia, por sus intenciones, salud y familias, oremos…

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Al pedirle al Padre que santifique estos dones que ahora le presentamos, pidámosle que por ellos nos transforme en una continua oblación a Él.

COMUNIÓN:

El Señor hoy nos ha revelado el gran misterio de la comunión trinitaria; nuestra comunión eucarística tiene que ser un vivo reflejo y una participación de ella.
Avisos Parroquiales
a. Recordar que el próximo martes 2 de junio comenzamos la novena en honor a los Corazones de Jesús y María, 18 hs. Adoración al Santísimo Sacramento con Santo Rosario, 19 hs. Santa Misa reparadora
b. El 11 de junio Solemnidad del Sagrado Corazón y conclusión del año Sacerdotal 2009-2010, bendición de la placa recordatoria de todos los sacerdotes que ejercieron el ministerio en Pozo del Molle, con sus fechas respectivas
c. Agradecemos a todas las misioneras que en estos días han llevado a cada casa la estampa de los Corazones, y el programa
d. Igualmente se agradece a los colaboradores que han hecho posible la placa de mármol que se bendice el viernes 11
e. Preparemos nuestros corazones para ayudar en la Colecta Nacional de Caritas Argentina, de nuestra generosidad depende que muchos hermanos sufran menos, gracias a todos

jueves, 27 de mayo de 2010

Programa de Novena a los Sagrados Corazones de Jesús y María



NOVENA A LOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA
Del 2 al 10 de junio de 2010
Pozo del Molle (Cba.)
Argentina

Año universal sacerdotal a los 150 años de la muerte del Santo Cura de Ars patrono de los Párrocos
Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810

Horarios de celebraciones de la Novena

Rezo del Santo Rosario y adoración 18,00 hs.
Santa Misa de alumbrantes y acción de gracias 19 hs.

Día 4 de junio Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, Misa a las 10 hs.

Día 11 de junio “Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús”


Adoración al Santísimo en reparación al Corazó María 18 hs.

Solemne Misa al Corazón de Jesús 19 hs.

Día sábado 12 de junio “Fiesta del Corazón Inmaculado de María”
Adoración al Santísimo Sacramento 18 hs.
Solemne Misa de clausura del AÑO SACERDOTAL 19 hs.



Descubrimiento y bendicion de las placas conmemorativas a los sacerdotes Parrocos que asistiron a nuestra comunidad parroquial con las fechas de sus servios pastorales respectivos.
Igualmente se hará entrega a todas las instituciones de servicio del pueblo que estén representadas un portarretratos con las sagradas imágenes del Corazón de Jesús y María, para que lleven a sus respectivas sedes.

Se llevará en los días previos a la novena por manos de las misioneras a cada hogar el programa de la novena y una imagen de los Corazones de Jesús y María.
En la novena participarán por grupos los niños de catequesis con sus catequistas.


AUSPICIA: Casa De Longhi


ORACIÓN A LAS SAGRADOS CORAZONES DE JESÚS Y MARÍA
Sagrado Corazón de Jesús,que por amor te dejaste traspasar derramando sangre y agua,te pedimos nos liberes, purifiques y nos concedas la graciade que nuestros corazones sean transformadosde corazones de piedra a corazones de carne.
Que al contemplar el amor y sacrificio de Tu Corazón,seamos movidos a pasar del egoísmo al amor;del orgullo a la humildad; de la rebeldía a la mansedumbre.
Oh, Inmaculado Corazón de María,que por tu perfecta comunión de amor con el Corazón de tu Hijo,recibiste espiritualmente la misma espada que le traspaso Su Corazón,te pedimos nos enseñes a alcanzar esa misma comunión de amor.Que nuestros corazones a imitación del tuyo, Madre,sean dóciles a la acción del Espíritu Santo,para que así sean instrumentos de paz, luz, vida, verdad y amor.
Oh, Corazones de Jesús y de María, cuyo triunfo y reinado espiritual esperamos y anhelamos, pedimos nos concedan la gracia de que deseamos obtener en esta novena………Manifiesten su Reinado en nuestros corazones a través de una vidade santidad y virtud, para que así podamos en estos tiemposcumplir la misión de ser apóstoles de Sus Dos Corazones.
Amen!

¿Quién fue Mons. Zenón Bustos y Ferreira?




Para ser técnico desde lo jurídico se podría responder cont total verdad que fue el 125 obispo diocesano de Córdoba de la Nueva Andalucía. Pero eso es poco para un verdadero apóstol, franciscano menor, fue ante todo un gran evangelizador, puesto que durante su gobierno diocesano se crearon una gran parte de las parroquias del entonces obispado de Córdoba a las que cuidó celosamente y proveyó de ministros. De hecho, el Curato "Santa Teresa" con sede en La Playosa fue creado por Mons. Bustos, aunque a instancias de un grupo de vecinos del lugar que pedían desde hacía tiempo asistencia espiritual permanente.

En la ciudad de Córdoba una calle lleva su apellido (Obispo Bustos), y en Cruz Alta, la sede parroquial se encuentra en la calle homónima (Obispo Zenón Bustos).

Nació en Córdoba, departamento de Punilla, el 26 de diciembre de 1850. Hijo legítimo de Torcuato Bustos y de Eufrasia Ferreira. Debido a caso a que en aquel entonces el acceso a la respectiva parroquia se hacia muy difícil por las largas distancias que había que recorrer, los párrocos de campaña, para los casos urgentes, tenían sus delegados que administraban el bautismo. Una de estas personas bautizó al niño, y le puso los santos oleos en la iglesia Catedral de Córdoba el teniente curo presbítero Vicente Brizuela, el 3 de mayo de 1851.
Joven cuando solicitó ser admitido en el convento de Córdoba, en donde, terminados sus estudios gignasiales, tomo el habito de novicio el 21 de abril de 1869, a las 7 de la noche, de manos de R. P. Guardián, Fray Vicente Márquez. Hizo su profesión de votos simples el 22 de abril de 1870 a las 7 de la noche, de manos de R. P. Guardián Fray Andrés López, en la iglesia de San Francisco, y la profesión de votos solemnes el 23 de abril de 1873, en la capilla del noviciado, de manos de R. P. Guardián Fray Juan Ticera, futuro obispo de Córdoba.
Se ordeno de sacerdote en san Francisco, de Buenos Aires, el 3 de abril de 1874; y canto su primera misa en la misma iglesia, el 5 de abril de 1874.
Siendo todavía corista se le nombro maestro de la escuela San Francisco de Córdoba en el capítulo celebrado en 1972, bajo la presidencia del visitador general Fray Bernardino Orellana, oficio que desempeño hasta el capitulo celebrado el 14 de junio de 1881.
Habiendo hecho oposición a las cátedras, fue instituido lector de artes en el convento de Córdoba, el 14 de junio de 1881, desempeñando esta cátedra hasta 1884. El 31 de mayo de ese mismo año es nombrado lector de nona, o sea de Derecho Canónico, rector de V. O. T. Y cronista del convento. En los años 1885, 1887 y 1889, continúo con los mismos oficios.
La Curia General de Roma, autorizada por la Sagrada Congregación de Obispos y Regulares, nombro al mismo padre Bustos, Ministro Provincial, como igualmente al Definitorio.
El P. Bustos gobernó la Provincia hasta el capitulo celebrado en Córdoba el 1º de Mayo de 1900, fecha en que fue nombrado Custodio Provincial, y a la vez, Guardián del Convento de Córdoba, oficios que desempeño hasta el siguiente capítulo intermedio, en noviembre de 1901; el de la guardianía y hasta el capítulo provincial de 1903, al 21 de octubre del mismo año, el de custodio.
El 21 de Octubre fue nombrado nuevamente Ministro Provincial, desempeñando este cargo hasta el 5 de Abril de 1905, fecha en que presento su renuncia por haber sido preconizado Obispo de Córdoba.
Su consagración se efectuó 20 días después -el 25 de Abril del mismo año- en la iglesia de San Francisco de Buenos Aires, en donde 31 años antes había cantado su primera misa. El 2 mayo del mismo año era recibido triunfalmente en Córdoba y tomaba posesión de la diócesis en la Catedral.