lunes, 2 de abril de 2012

Cuarta estación



4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO CON LA SANTÍSIMA VIRGEN
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

En cualquier momento de dolor el hombre que sufre recuerda a su madre, es tan grande la experiencia de la maternidad y la filiación que nadie la puede olvidar. Jesús se encuentra en un misterioso camino de dolor y sufrimiento, en ella, se encuentra con su Madre la Virgen María. Señor, que nos encontremos al lado de tu Madre en todos los momentos de dolor o angustia de nuestras vidas. Con ella, como te ha ocurrido a Ti, en su cariño maternal, tenemos la seguridad de sacar fuerzas para el camino a veces difícil y tempestuoso de la nuestras vidas. ¡Ayúdanos Madre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro, Ave María y Gloria.

domingo, 1 de abril de 2012

Ordenación diaconal de Esteban Ramonda el pasado 23 de marzo en la Catedral de Villa María



Rifa de los huevos de Pascua 2012



Tercera estación



3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Jesús cae para redimirnos. Es el peso físico de la Cruz, pero sobre todo el peso moral de una Cruz que no debiera llevar porque es la nuestra, son nuestras injustas sentencias, nuestros malos actos. Dios cae en la calle del vía crucis, igual que nosotros por nuestra maldad, pero él sin culpa alguna. Para ayudarnos a levantarnos en nuestras caídas diarias, cuando después de habernos propuesto serte fiel, volvemos a reincidir en los defectos cotidianos. ¡Ayúdanos a levantarnos siempre y a seguir camino hacia Ti!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro, Ave María y Gloria.

¡Recuerdo, agradecimiento y oración por los oficiales, suboficiales y soldados argentinos que dieron su vida por la recuperación de nuestra soberanía!

¡Dáles Señor el descanso eterno! ¡Y brille para éllos la luz que no tiene fin!



Que nuestros oficiales, sub oficiales y soldados argentinos caídos en la recuperación de la sobería nacional de las Islas Malvinas descansen en la paz del Señor!


Amén.

sábado, 31 de marzo de 2012

Esparcir las cenizas de los difuntos no es coherente a la fe cristiana

(VIS) Una primera novedad se refiere al momento de la visita a la familia, que no se contemplaba en la edición anterior. Mons. Angelo Lameri, de la Oficina Litúrgica nacional de la Conferencia Episcopal Italiana, explicó que “para un sacerdote, es un momento para compartir el dolor, escuchar a los familiares afectados por el luto, y conocer algunos aspectos de la vida de la persona difunta con el fin de ofrecer un recuerdo correcto y personalizado durante la celebración de las exequias”.

Otra novedad es la secuencia ritual, revisada y enriquecida, en el momento de cerrar el ataúd. Se proponen textos adecuados a diversas situaciones: para una persona anciana, para una persona joven, para quien ha muerto inesperadamente... Por lo que se refiere al rito de las exequias, otra adaptación permite pronunciar palabras de cristiano recuerdo del difunto en el momento de la despedida. Asimismo, se ha añadido una amplia propuesta de formularios para la oración de los fieles.

Pero la novedad más significativa la constituye el apéndice dedicado a las exequias en caso de cremación. Mons. Lameri explicó que se ha colocado la cremación en un apéndice aparte para subrayar el hecho de que la Iglesia, “aunque no se opone a la cremación de los cuerpos cuando no se hace 'in odium fidei', sigue considerando que la sepultura del cuerpo de los difuntos es la forma más adecuada para expresar la fe en la resurrección de la carne, así como para favorecer el recuerdo y la oración de sufragio por parte de familiares y amigos”.

Excepcionalmente, los ritos previstos en la capilla del cementerio o ante la tumba se pueden celebrar en el lugar mismo de la cremación. Se recomienda también el acompañamiento del féretro a dicho lugar. De especial importancia es la afirmación de que “la cremación se considera concluída cuando se deposita la urna en el cementerio”. Y ello porque, aunque algunas legislaciones permiten esparcer las cenizas en la naturaleza o conservarlas en lugares diversos del cementerio, “estas prácticas producen no pocas perplejidades sobre su plena coherencia con la fe cristiana, sobre todo cuando remiten a concepciones panteístas o naturalistas”.

El nuevo “Rito de las exequias” quiere ser también un instrumento para profundizar en la búsqueda del sentido de la muerte. El obispo Alceste Catella, presidente de la Comisión Episcopal para la liturgia, señaló para concluir que “este libro atestigua la fe de los creyentes y el valor del respeto y de la 'pietas' hacia los difuntos, el respeto por el cuerpo humano incluso cuando ya no tiene vida. Testimonia la fuerte exigencia de cultivar la memoria, de tener un lugar cierto en el que deponer el cadáver o las cenizas, en la certeza profunda de que ésto es auténtica fe y humanismo auténtico”.

Segunda Estación



2ª ESTACIÓN: JESÚS CARGA LA CRUZ Y SE PONE CAMINO AL CALVARIO
Te adoramos, Señor, y te bendecimos. Porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

La Cruz es no merecida por el justo de Dios. Sin embargo, por las sentencias de nuestra libertad allí está Jesucristo el Señor, tomando la Cruz, sabiendo que nadie puede obrar la redención por Él. Es Cruz es la nuestra. Esa Cruz es la que debiéramos llevar nosotros por egoístas, amarretes, avaros y sanguinarios. Que aprendamos, Señor, el valor de la cruz, y desde la conversión de nuestros corazones llevar las pequeñas cruces de cada día, de mis fracasos y achaques, de mis dolencias, de mi soledad.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro, Ave María y Gloria.